VALENTÍN MARTÍNEZ NIN, alias ” Pirincho”, el gran presidente lamentablemente fallecido, guió a la tradicional institución de Carrasco durante varios años. Siempre reconocido y recordado con cariño por las siguientes generaciones de rugbistas del Carrasco Polo Club, recibe año a año un homenaje especial desde 1994, cuando se celebró por primera vez el Torneo Internacional de Rugby que lleva su nombre. Siempre en la modalidad de equipos completos compitiendo en tiempo reducido, en su primera edición se disputó en dos categorías: menores de 15 y 17 años.

La idea de organizarlo surge de un grupo de allegados a las divisiones formativas del Club, convencidos de la conveniencia de trabajar para enriquecer la tradicional competencia local. Este objetivo del Club –rápidamente compartido por las demás instituciones del medio– resulta en la organización de un magnífico Torneo Internacional que es orgullo de todo el país de rugby. Así nace un Torneo que va calando hondo en la sensibilidad de todos sus participantes: jugadores, entrenadores, árbitros, organizadores y allegados. De cara a su edición número 20, su nombre es conocido en todos los clubes del sur de nuestro continente, siendo tanto un lugar de exhibición del mejor rugby juvenil de la región como una oportunidad ideal de confraternización entre todos los asistentes.

Los comienzos no fueron nada sencillos. En aquel inicial 1994 el único evento de gran proporción que había en el país era el Torneo de Seven a Side organizado por el club Old Boys en Punta del Este. Fuera de esto, no había en el país ni en el Club, una real experiencia sobre la organización de un evento de rugby como el que proyectábamos. Contando con el inmediato apoyo de los clubes y colegios del Uruguay, el CPC asumió entonces el importante desafío de convocar a diversas instituciones de Argentina. Correspondió entonces explicar el proyecto del Torneo, comprometiéndonos a una organización de la que no había antecedentes en el Club. Esa primera edición se jugó en 4 canchas simultáneas y participaron 18 equipos: 9 por categoría. Estuvieron todos los clubes y colegios afiliados del Uruguay, junto con los argentinos Hindú Rugby Club, Club Banco Hipotecario Nacional, Club San Marcos, Club Gimnasia y Esgrima de Ituzaingó, Club Pueyrredón, Club de Rugby Los Tilos y Tucumán Lawn Tennis. Los Tilos de La Plata, junto con Tucumán Lawn Tennis han sido –dentro de las extranjeras– las que ha participado más veces en todos estos años.y que es especialmente valorada por la Organización, con la que mantiene una relación especialmente cercana.

Para la edición siguiente, en 1995, las tareas de convocatoria y coordinación comienzan con más tiempo. Así se logra la incorporación de nuevos participantes desde Argentina: Tala Rugby Club, Rugby Club Los Matreros, Club Champagnat, Club Lasalle de Santa Fe y Club Banco Nación. La experiencia del año anterior, los errores y los aciertos, nos dan los elementos necesarios para armar un Torneo con 15 equipos por categoría. Pasa a jugarse en dos días, con lo que hay que organizar también el alojamiento de las delegaciones extranjeras. Ese año comienzan los primeros logros en los aspectos deportivos, cuando la división Menores de 15 años de nuestro club obtiene la Copa de Oro.
Los años siguientes fueron mostrando que las instituciones que se incorporaban en alguna edición del Torneo tendían a seguir participando. Esto redundó en un sostenido incremento de la cantidad de asistentes, llegando a 60 equipos en 1998, con 1.500 jugadores. Ese año (5ta. edición) se habilitaron 8 canchas para jugar los 160 partidos del Torneo. El alojamiento se resolvió en varios hoteles de Montevideo y Atlántida, además de las instalaciones propias del Club. La preparación de esta 5ta. edición exigió seis meses de trabajo previo a la celebración del Torneo.

La sexta edición también fue especial porque nuestra institución conmemoró los 50 años del rugby en el Carrasco Polo Club. Se disputó en noviembre de 1999, en lugar del tradicional mes de octubre. Nuevas instituciones se integraron por primera vez al Torneo, destacándose entre otros, el San Isidro Club (campeón de la Copa de Oro en la división de Menores de 15 años), Olivos RC, Liceo RC de Mendoza y el seleccionado de Chile, jerarquizando con sus presencias la calidad de la competencia y del Torneo. En ese año empieza a concurrir al Torneo el grupo de cocineros del Club Estudiantes de Paraná. El objetivo de su asistencia no es participar de la actividad deportiva sino de la recreativa y social, acercándonos la reconocida tradición gastronómica del rugby paranaense, de lo que puede dar fe quienquiera que haya visitado alguna institución de rugby de Paraná. Desde entonces se han hecho célebres sus exquisitos “discos entrerrianos”. Su preparación a la vista de todos conforma un espectáculo en sí mismo, para luego deleitarnos con una cocina de la mejor calidad y dedicación.

Las ediciones séptima y octava, correspondientes a los años 2000 y 2001 mantuvieron el brillo de las anteriores, incorporando nuevas instituciones dispuestas a vivir la experiencia de participar en el “Valentín”. Así se incorporó el Club Provincial de Rosario, los clubes Aranduroga, IVO y Santo Tomé RC de Corrientes y Old Lions de Santiago del Estero. Llegó de Chile un combinado de Temuco y hasta una selección del Sur, que entendió la concurrencia al Torneo como de importancia angular en su preparación, atendiendo a los aspectos deportivos y de consolidación de su grupo.

Los problemas económicos de la región fueron una prueba muy dura para el Torneo en sus ediciones novena y décima, de los años de 2002 y 2003. Pese a ello, mediante redoblados esfuerzos por parte de los participantes y del club organizador, los torneos logrados estuvieron en sintonía con su historia reciente, logrando mantener su espíritu y brillo ya característicos y funcionando como una isla dentro de la depresión general.

Desde la undécima edición (año 2004) el Torneo pasó a desarrollarse en tres categorías: menores de 14, 16 y 18 años. Se consolida la competencia en rugby femenino en la modalidad de Seven a Side, que venía haciéndose como exhibición. La edición duodécima (año 2005) le dio carácter internacional a la competencia femenina, participando las selecciones de Brasil (habitual campeona sudamericana) Argentina y Uruguay, cada una con dos equipos.

La treceava edición marcó la llegada del Hockey Femenino, con la celebración de un torneo simultáneo al de rugby, bautizado María Noel Quintana. Allí estuvieron los equipos nacionales, así como delegaciones argentinas que le dieron –desde su primera edición– el carácter internacional que se pretende que tenga el Torneo. En esta edición las tres categorías competitivas de rugby “crecieron” un año, pasando a ser menores de 15, 17 y 19, reflejando el cambio organizativo en la competencia nacional, definido por URU.

Las ediciones 14 y 15 (años 2007 y 2008) volvieron a enmarcarse en un contexto económico recesivo. La relación cambiaria desfavorable para Argentina, fue compensada en parte por una relativa ventaja monetaria para Brasil. El Torneo mantuvo la mayoría de sus asistentes y hasta incorporó otros tan exóticos para la región, como los Legionarios de Colombia. El progreso mayor en cuanto a participación lo tuvo el hockey, que en estas ediciones y sucesivas superó el medio centenar de equipos participantes. La edición 18 del año 2011, la de la mayoría de edad, fue otro hito destacado en la historia del torneo, superando una vez más los niveles de participación anteriores.

La edición número 19 vuelve a darse en un contexto regional desfavorable. En efecto, las serias restricciones impuestas por Argentina sobre el turismo fuera del país disminuirá significativamente la presencia de las instituciones argentinas. Y aunque se mantendrá una relativamente buena presencia de los equipos de Buenos Aires, se darán algunas deserciones de equipos tradicionales del Valentín, especialmente del interior argentino. Tampoco viene Venezuela ni Colombia, quedándonos sin representantes del Caribe. Como compensación, es cada vez mayor la afluencia de las instituciones brasileñas, manteniéndose Paraguay (su selección m17, además de otros grupos) y Chile. Participa nuevamente y luego de algunos año de ausencia, Los Matreros de Buenos Aires, Institución amiga con una multitudinaria delegación de 150 jugadores.

En las ediciones 20 y 21, o sea en los años 2013 y 2014, que se mantienen y se profundizan las restricciones cambiarias en Argentina lo que dificulta nuevamente la participàción masiva de los equipos de Argentina, no obstante recibimos un contigente importante de equipos de ese país, principalmente en la División de Menores de 14 años y de 15 años.

En la edición 2014, se inicia el viernes 7 con un Encuentro Infantil amistoso para las categorías m9, m11, m13 y m14 que prosigue en paralelo con las competencias de juveniles, que se desarrollarán durante todo el sábado y parte del domingo. Se espera un centenar de clubes, colegios y combinados, que competirán en las divisiones de menores de 15, 17 y 19 años, además de femenino, en 9 canchas de juego para sus más de 200 partidos. Volvemos a recibir también el mejor rugby femenino del continente con la presencia de las campeonas sudamericanas, el poderoso equipo de Brasil que es un participante habitual del circuito mundial de Seven, junto con los restantes seleccionados del continente, Argentina, Chile, Paraguay,Venezuela, Perú, Colombia y Uruguay.

También comienza el viernes la actividad de Hockey Femenino correspondiente a esta novena (9ª). edición del Torneo María Noel Quintana, en las categorías de menores de 12, 14, 16 y 19. Se desarrollará en tres canchas especialmente acondicionadas, además de la de piso sintético, construida en el Club específicamente para Hockey. Se contará con la presencia de 87 equipos y colegios federados a nivel nacional y de Chile , alineando el hockey de la institución al gran propósito del Valentín, que es hacer conocer al Club y al Uruguay en la región, al tiempo que ir aquilatando las mejores experiencias competitivas y sociales.En la cancha de sintético de hockey del Club, tendremos partidos organizados por la Fundación Oportunidad. Se realizarán partidos demostración de Quadrugby y Powerchair Football. Cada partido durará 30 minutos y una vez finalizadas las demostraciones quien lo desee podrá vivenciar el deporte subiéndose a las sillas de Quadrugby y compartir con los deportistas su experiencia desde que comenzaron a realizar el deporte. Se entregará material para que el que quiera conozca más sobre estos deportes y Fundación Oportunidad.
Nos enorgullecemos del lugar preponderante que ha sabido ganarse el Torneo Internacional Valentín Martínez Nin en la consideración general de las instituciones de rugby del Cono Sur, estimándose como uno de los torneos más tradicionales de su clase. Es el cuidado fruto de una organización entusiasta y dedicada, en la búsqueda de la integración social y deportiva de los jóvenes de nuestros países, aquellos que han elegido al rugby como excusa para el logro de este objetivo. Para muchos de estos, el Torneo ha sido su primera experiencia internacional, y las múltiples anécdotas deportivas de un campeonato tan intenso hacen que a través de los años lo recuerden con gran simpatía y respeto. En su marco se han encontrado una enorme cantidad de gente de rugby de muy diferentes lugares, a quienes el Torneo dejó un aprendizaje profundo, tanto social como deportivo, siendo en muchos casos el inicio de una relación que se continuaría en encuentros de selecciones o en diversos torneos de juveniles o adultos. Esto se ve favorecido por los criterios usados por la Organización en la confección de las series, buscando hacer coincidir equipos de origen diferente, propiciando de ese modo la relación entre jugadores que nunca hayan tenido la oportunidad de competir entre sí.

De un modo similar, el Torneo ha contado con los mejores árbitros de la región, entre quienes la intensa actividad compartida ha logrado establecer profundas amistades, así como mejorado el nivel técnico de cada uno. Tan es así que no hay un solo árbitro de primer nivel argentino, chileno, paraguayo o brasileño, que no haya formado parte de al menos una edición entera del Valentín, junto a todos los árbitros nacionales, para quienes se trata de la mejor de las fiestas deportivas.

Con toda satisfacción se percibe en el Club la sostenida evolución de sus categorías juveniles que cada año llegan más alto en el Torneo, habiendo logrado ya aquel tan ambicioso objetivo inicial de disputar las finales de las tres categorías, lo que es una óptima constatación de superación deportiva. Este paulatino desarrollo, que fue una de las razones de la creación del Torneo, ha orientado todo estos años el trabajo en juveniles, ubicando al Club en una espera activa y paciente, con la seguridad de estar en el buen camino.

En líneas generales, la enorme importancia de celebrar otro año más, manteniéndonos en vigencia y sumando siempre novedades, buscando superar los escollos más diversos, con la seguridad de que son coyunturales y quedarán como una anécdota al trazar la trayectoria del torneo.

En este mes de noviembre de 2014, en la edición número veintiuno del Valentín Martínez, volvemos a encontramos en el Carrasco Polo Club.